Posts Tagged ‘mujer’

Debate sobre la maternidad subrogada

marzo 5, 2016

(vía Página 12/Miradas diversas para una discusión pendiente)

Mónica Tarducci, Antropóloga UBA/Unsam
Perpetúa desigualdades

gestar“El campo de las llamadas técnicas de reproducción asistida reaviva viejas discusiones y nos enfrenta a nuevas problemáticas. Se debate la persistencia del mandato de la maternidad, los límites entre naturaleza y cultura, la medicalización adicional de los cuerpos de las mujeres, la comercialización del proceso reproductivo, así como su uso potencial para fines eugenésicos, entre otros. Las feministas siempre estuvieron alertas a estas cuestiones, así como a la carga de responsabilidad sobre los individuos en los problemas de la infertilidad (fundamentalmente las mujeres) en vez de revisar las cuestiones ecológicas y sociales. Por ejemplo, la zona con mayores problemas para concretar la gravidez es el centro y sur de Africa y tiene que ver con infecciones no curadas del tracto reproductivo.

En general se habla mucho de la necesidad de quienes quieren formar una familia, sobre todo cuando están en discusión reformas legislativas, pero muy poco de las mujeres que sirven como gestantes, que sería la parte vergonzante de la felicidad ajena. Hay quienes sostienen que puede ser una manera en que esas mujeres ganen autonomía al poder disponer de un ingreso importante de dinero. Pero también algunas investigaciones nos alertan acerca de mujeres muy pobres reclutadas como gestantes de manera similar a formas de servidumbre doméstica que sufren como empleadas del hogar y niñeras. Es una transacción por dinero que los fluidos intercambios de la globalización facilitan y que refleja y perpetúa las profundas desigualdades de género, clase, raza y nacionalidad presentes en el mundo contemporáneo”.

Susana E. Sommer,  Bióloga, autora de Según pasan los años (Capital Intelectual)
Lo posible y lo lícito

“Hace más de 20 años, escribí mi primer libro, De la cigüeña a la probeta, y ya entonces pensaba que el avance científico-tecnológico implica desarrollos técnicos que nos remiten a la pregunta: ‘¿Es lícito hacer todo lo que es técnicamente posible?’. A veces el lenguaje hace hincapié en autonomía, elección y libertad. Suponer que es una buena elección, porque permite acceder a techo, comida, educación y salud, oscurece la injusticia de que esta sea la forma de acceder a derechos básicos fundamentales. De hecho, es una estrategia de sobrevivencia. Parejas de Europa o Estados Unidos en buena situación económica viajan a clínicas de fertilidad a países como la India, donde los salarios son bajos, los médicos son buenos, hablan inglés y el gobierno estimula el turismo médico. Muchas mujeres encuentran así una forma de acceder a dinero y educación para sus hijos, con embarazos más cuidados y controlados que los propios.

Algunos autores sólo cuestionan la sustitución si ésta es retribuida económicamente, mientras que la aceptan cuando es gratuita. Sin embargo, en ambos casos está involucrada una mujer que se hace cargo durante nueve meses de la gestación y se entiende que esta mujer decide libremente sobre el uso de su cuerpo y muchas veces son argumentos análogos a los usados para legalizar la prostitución. Por otra parte, tanto en los casos altruistas como pagos, no se imaginan eventuales complicaciones, tanto en la salud del bebé, como de la madre portadora ni cómo se resolverán. Tampoco son parte del debate los sentimientos y consecuencias sobre la salud psíquica y mental de las mujeres involucradas”.

Más miradas en: Miradas diversas para una discusión pendiente  (allí,  la visión altruista y la comercial, y sobre el peligro del “vacío legal”).

Historia del Día Internacional de la Mujer

marzo 1, 2016

(vía elhistoriador.com.ar)

“El 8 de marzo se conmemora el Día de la Mujer. Ese día se reafirma “la plena participación, en condiciones de igualdad, de la mujer en la vida política, civil, económica, social y cultural”…

A continuación transcribimos un fragmento del libro Mujeres tenían que ser, de Felipe Pigna, donde se relatan aquellos episodios.

Fuente: Felipe Pigna, Mujeres tenían que ser. Historia de nuestras desobedientes, incorrectas, rebeldes y luchadoras. Desde los orígenes hasta 1930, Buenos Aires, Planeta, 2011, págs. 451-453.

Se sigue hablando vagamente, sin muchas precisiones y con muchas contradicciones, del incendio intencional de una fábrica textil tomada por sus trabajadoras en huelga, un 8 de marzo de 1857 como el origen del día internacional de la mujer.

Así dicho, pareciera que “la principal democracia del mundo”, tan afecta a las autocríticas cuando éstas ya no implican ningún cuestionamiento serio al sistema sino más bien una ratificación de su mentada “libertad de expresión”, reconociendo sus males, les hubiese entonces concedido un día en el calendario a las mujeres luchadoras. Pero puede muy bien imaginar el lector que la cosa no fue así.

Aquella tragedia que enlutó a la familia obrera de los Estados Unidos no ocurrió en aquella fecha de mediados del siglo XIX. El incendio de la fábrica textil Compañía de Blusas el Triángulo, propiedad de Max Blanck e Isaías Harris, se produjo el 25 de marzo de 1911 y comenzó en el octavo piso del edificio dejando un saldo de 146 muertos; la mayoría eran mujeres.

Muchas de las trabajadoras muertas venían participando de la lucha por sus derechos y habían encabezado la huelga del invierno de 1909, que se extendió a 20.000 compañeras afiliadas al International Ladies Garment Workers (Sindicato internacional femenino de Trabajadores de la Confección)

Las obreras les reclamaban a sus patrones mejoras salariales, reducción de la jornada laboral a ocho horas, descanso dominical y el fin de la explotación de los niños; y al gobierno federal, el control de las condiciones de higiene y seguridad. Denunciaban la inexistencia de salidas de emergencia y de elementos para combatir incendios, muy frecuentes en el rubro textil.

El movimiento logró la firma de convenios favorables a las trabajadoras en 300 de las 500 fábricas textiles de Nueva York, pero el gobierno desoyó todos los reclamos dejando obrar a “las sabias leyes del mercado”. Las condiciones laborales en aquellos establecimientos fueron descriptas por una obrera de la siguiente manera: “¡En esos agujeros malsanos, todos nosotros, hombres, mujeres y jóvenes ¡trabajábamos entre setenta y ochenta horas semanales, incluidos los sábados y domingos! El sábado a la tarde colgaban un cartel que decía: ‘Si no venís el domingo, no hace falta que vengas el lunes’. Los sueños infantiles de un día de fiesta se hicieron añicos. Nosotros llorábamos porque, después de todo, éramos sólo unos niños”. 1

Sobre el mismo tema el poeta Edwin Markham escribió: “En habitaciones sin ventilación, las madres y los padres cosen día y noche y a los niños que están jugando, les llaman para trabajar junto a sus padres. ¿No es cruel una civilización que permite que se agoten estos pequeños corazones y se aplasten los hombros bajo la responsabilidad de los adultos, mientras en los bonitos bulevares de esa misma ciudad, una dama luce un perro engalanado y lo mima en su regazo de terciopelo?”. 2

El incendio del la fábrica del Triángulo no pasó inadvertido, y la marcha convocada en recuerdo de las víctimas y como denuncia de la empresa que no ofrecía a sus trabajadores las mínimas condiciones de seguridad e higiene, reunió en Broadway a más de 100.000 personas. En el acto de homenaje a las trabajadoras realizado el 2 de abril en el Metropolitan Opera habló la activa militante socialista Rose Schneiderman y dijo: “La antigua Inquisición tuvo su bastidor y sus tornillos y sus instrumentos de tortura con los dientes de hierro. Sabemos cuáles son estas cosas hoy, el dientes de hierro son nuestras necesidades, los tornillos son los de alta potencia de la maquinaria en la que tenemos que trabajar”. …

Recordando a las mujeres de Salem que fueron quemadas vivas acusadas de brujería por oponerse al corrupto y supersticioso poder de su tiempo, señaló: “Esta no es la primera vez que las niñas han sido quemadas vivas en esta sociedad”. Y volvió a levantar su dedo acusador: “Cada semana me entero de la prematura muerte de un hermano trabajador. Cada año miles de nosotros somos mutilados. Mientras que nuestras vidas no valen nada la propiedad privada es sagrada. Hay tantos de nosotros para un trabajo que poco importa si son 146 los que caen quemados hasta la muerte”. 3

Rose era de una de aquellas militantes socialistas de los Estados Unidos que venían conmemorando el Women’s Day el último domingo de febrero desde 1909 para promover el derecho de las mujeres a votar. Al año siguiente en la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, celebrada en Copenhague los días 26 y 27 de agosto de 1910, las delegadas norteamericanas Lena Morrow Lewis y May Wood Simons, transmitieron su experiencia a sus compañeras y presentaron la moción de celebrar en todo el mundo el “Día Internacional de la Mujer”. La propuesta, apoyada por la representante alemana Clara Zetkin, fue aprobada.

En los años sucesivos los distintos países conmemoraron la fecha en diferentes días hasta que en 1914, en vísperas de la Primera Guerra Mundial, las mujeres del mundo lanzaron un llamado a la fraternidad universal, alertaron sobre los desastres de la guerra “intercapitalista en la que el pueblo pondrá los muertos para que los mismos de siempre se enriquezcan aun más”; y fijaron el 8 de marzo como fecha universal dedicada a la mujer luchadora. Tres años más tarde las mujeres encendían un 8 de marzo de 1917 la chispa que encendería la Revolución Rusa. Ese día miles de mujeres encabezaron motines de protesta contra el hambre y la miseria provocados por el decadente régimen zarista.

A partir del triunfo de los bolcheviques y de la extensión del bloque de los países socialistas, en recuerdo de aquellas mujeres pioneras, la fecha 8 de marzo se instaló detrás de la cortina de hierro como el “Día de la mujer comunista”.

Referencias:
1 En Howard Zynn, La otra historia de los Estados Unidos, Madrid, Siglo Veintiuno, 1999.
2 Idem.
3 Rose Schneiderman, El Triángulo de fuego, 1911.

Fuente: http://www.elhistoriador.com.ar
http://www.elhistoriador.com.ar/articulos/mundo/dia_de_la_mujer.php

Día nacional de los derechos políticos de la mujer

septiembre 23, 2015

23 de septiembre

votofemeninoEl 23 de septiembre de 1947, durante el primer gobierno del General Juan Domingo Perón, se promulgó la Ley N° 13.010, que instituyó el voto femenino, promovido fundamentalmente por Evita como unas de las principales banderas por la defensa de la igualdad y ampliación de derechos para las mujeres.

Superando grandes cuestionamientos conservadores y opositores, esta legislación se aprobó por unanimidad el 9 de septiembre de 1947 en una histórica sesión especial de la Cámara de Diputados.

La Ley del Voto Femenino se puso en práctica en las elecciones del 11 de noviembre de 1951 cuando Perón fue reelecto para un segundo mandato con el 63.9% de los votos. De aquel sufragio participaron 3.816.654 mujeres, haciendo valer por primera vez su derecho de elegir y ser elegidas. Resultaron electas 109 mujeres (entre diputadas nacionales, senadoras y legisladoras provinciales), todas ellas integrantes del Partido Justicialista, el únic espacio de representaciòn popular que llevó mujeres en sus listas.

Evita, que había sido propuesta como candidata a la vicepresidencia, debió renunciar a esa postulación debido a la presión de los sectores conservadores y a su grave estado de salud. Doce días después de aquel primer sufragio, dijo a una multitud: “Mujeres de mi Patria: recibo en este instante de manos del gobierno de la Nación la ley que consagra nuestros derechos cívicos. Y la recibo entre vosotras con la certeza de que lo hago en nombre y representación de todas las mujeres argentinas, sintiendo jubilosamente que me tiemblan las manos al contacto del laurel que proclama la victoria. Aquí está, hermanas mías, resumida en la letra apretada de pocos artículos, una historia larga de luchas, tropiezos y esperanzas…”.

Las palabras pronunciadas por Evita aquel día reivindicaron la lucha iniciada varios años antes por otras argentinas, entre ellas las médicas Cecilia Grierson y Elvira Rawson, la poeta Alfonsina Storni, la dirigente socialista Alicia Moreau de Justo y la feminista Julieta Lanteri, entre muchas otras. Para ese momento ya habían existido a lo largo de la historia varios proyectos de voto femenino, uno de ellos presentado en 1911 por el socialista Alfredo Palacios, y otros 22 similares que nunca prosperaron.

Gracias al nuevo escenario político dado por el triunfo de Juan Domingo Perón en 1946, Evita y las mujeres que se incorporaron a la lucha hicieron suyos aquellos reclamos hasta lograr la sanción de la ley para luego, desde el Partido Peronista Femenino, difundirla y explicarla para darla a conocer en todos los rincones del país.

La representación femenina parlamentaria del 15% lograda aquel día cayó tras el golpe de 1955, que derrocó el gobierno constitucional de Juan Domingo Perón, y volvió a recuperarse recién en 1991, cuando las mujeres lograron imponer la ley de cupo.

Hoy, pasados más de veinte años de ese logro, Argentina, que junto con Brasil está en los muy pocos países conducidos por una mujer, cuenta con una representación femenina parlamentaria cercana al 40%, lo que la ubica entre las cinco más altas del mundo.

El gran protagonismo político de las mujeres argentinas, estrechamente vinculado en los últimos años a la sanción de leyes de reconocimiento y ampliación de derechos -como, entre otras, las de  educación sexual, matrimonio igualitario, muerte digna e identidad de género- está marcado a fuego por aquellas jornadas de seis décadas atrás, cuando con la pasión y la tenacidad de Eva Perón, las mujeres hicieron realidad por vez primera su derecho al voto y a la posibilidad de ser electas.”

Fuente: Secretaría de Derechos Humanos/Ministerio de  Justicia y derechos Humanos

http://www.jus.gob.ar/derechoshumanos/efemerides/2014/09/23/dia-nacional-de-los-derechos-politicos-de-la-mujer.aspx

Decálogo de juegos y juguetes no sexistas

agosto 10, 2015

Día del niño, 3er. domingo de Agosto, en Argentina.

Podemos salir a comprar juegos y juguetes con este texto en mente dejando atrás prejuicios y estereotipos, y promoviendo la convivencia, la cooperación, la igualdad y la diversidad

“…Para evitar la violencia latente y simbólica que generan los estereotipos machistas existe un decálogo de juegos y juguetes no sexistas que conviene recordar:

1. Los niños y las niñas aprenden jugando. El juego es libre y espontáneo. No hay juguetes de niños o de niñas. Evita los que transmitan esta idea.

2. No hay colores de niños o de niñas. Sólo etiquetas sociales que limitan la creatividad.

3. Intenta elegir juguetes que reflejen la diversidad de cada persona.

4. Escoge juguetes que sean seguros, acordes con la edad y libres de prejuicios sexistas.

5. Elige juguetes que reúnan a niñas y niños cooperando y compartiendo espacios, tanto públicos como domésticos. Les enseñarás a construir un mundo más libre e igualitario.

fb-mujericolas

6. Busca juegos y juguetes que potencien la igualdad en la participación y el desarrollo de sentimientos y afectos, sin diferenciación, en niñas y niños.

7. Evita juguetes, juegos y videojuegos violentos.

8. Educa para resolver problemas de forma positiva, constructiva y creativa.

9. A veces la publicidad muestra imágenes y valores distintos de los que queremos enseñarles.

10. Busca libros, juegos, videojuegos y juguetes en los que se nombren y estén presentes niñas y niños.

Fuente: Instituto Andaluz de la Mujer
Leído en: Mujerícolas: http://mujericolas.blogspot.com.es/2014/12/violencia-simbolica-contra-las-mujeres.html

Virginidades. Estado actual de un antiguo tabú (vía Psicología/Página12)

julio 30, 2015

Lecturas… 

“Las autoras se preguntan “de qué manera se sitúa hoy el tabú de la virginidad”: si ya no opera o si toma otros modos. “Encontramos que en muchos casos hay una precipitación a zambullirse en la sexualidad, sin que se localice el ritual amoroso de la entrega”.

Por Patricia Karpel y Jacqueline Lejbowicz **

virginidadesProponemos hacer una lectura de “El tabú de la virginidad”, artículo que escribió Freud en 1917, para pensar algunas cuestiones de la adolescencia de hoy; comparando las conductas de cortejo y el lugar de lo amoroso en esta época con lo que Freud situó en su contemporaneidad. Freud, en su texto de 1917, decía que el tabú se funda en un peligro esencial: el temor a la mujer. Que se teme a la mujer por ser incomprensible, enigmática, singular y, sobre todo: enemiga. El hombre, afirma Freud, teme ser debilitado por la mujer, ser contagiado de su femineidad y volverse incapaz de realizar sus hazañas viriles. Podríamos decir entonces que la condición de lo femenino está ligada a lo que no puede comprenderse en significantes, lo que causa enigma, lo que es inédito, particular, imposible de hacer entrar en un conjunto. Lo que escapa a una clasificación posible. Allí, el carácter de notoda que señala Lacan, para nombrar una condición que la función y el campo de la palabra y del lenguaje no llegan a agotar.

En antiguas civilizaciones, las mujeres mayores preparaban mediante rituales a las mujeres por venir. Las danzas y las artes de la seducción y el bordado ponían en juego modos de hacer para introducir la dimensión del enigma, del respeto y de la entrega. Mientras bordaban punto a punto, las mujeres de antaño, hilvanaban un tejido que ya desde Penélope enlazaba la espera al amor, mientras con relatos de ensoñaciones amorosas acariciaban sus oídos. Punto a punto, lazo a lazo, construían un pasaje. El cuerpo cambiaba de vestimentas y se preparaba con palabras y nombres para el escarceo amoroso, como modo de acceder a la femineidad. El tabú de la virginidad y los ritos que lo acompañaban organizaban la vida erótica de las mujeres .La mujer quedaba ligada a aquel que traspasara ese velo, traspaso situado y orientado en el rito de iniciación. Había un pasaje por donde pasar y dar paso. Un rito que, podríamos decir, anudaba real, simbólico e imaginario. El tabú operaba como localizador simbólico de un goce difícil de domesticar en todos los tiempos. El velo del himen y los rituales que acompañaban el himeneo, localizaban y bordeaban ese agujero, tejiendo, bordando y bordeando ese enigma abierto. Se concentraba allí el encanto y el horror; aún también el honor de lo femenino.

En la mitología griega, Himeneo (hijo de Dionisio y de Afrodita), también llamado Himen, era un dios de las ceremonias de matrimonio, inspirador de las fiestas y las canciones. Himeneo es también un género de poesía lírica griega cantada durante la procesión de la novia a la casa del novio en la que se apelaba al dios. Es interesante hacer notar que el himno e himen comparten, desde el punto de vista etimológico, el mismo origen. El himno es una de las primeras formas de poesía, composición poética en alabanza u honor de seres o sucesos extraordinarios. Hay entonces en torno al himen, aquel tesoro otrora preciado, y el himno, un decir poético, que alaba lo femenino y evoca lo fecundo, la apropiación de la tierra, el territorio a conquistar.

La condición de enemiga, de extraña, que Freud señaló, junto a su peligro potencial de feminización para el hombre, puede ser también –si se logra ir más allá del rechazo de lo femenino– el terreno fértil en que el amor puede devenir poesía, decir poético. Pero Freud atribuye a esta dimensión de enemiga, presente en lo femenino, la costumbre de los pueblos primitivos de proceder a la perforación artificial del himen para evitar los designios riesgosos que podrían caer sobre el hombre que la desvirgara. Incluso en lo que, en ese momento, denomina “la conducta de la mujer civilizada contemporánea”, Freud encuentra a la potencial enemiga que tendrá una conducta paradojal de servidumbre y afán de venganza con su marido. Y la causa de esa hostilidad, de ese afán de venganza, Freud la articulará con lo que en el coito reaviva la herida de la castración.

Nos preguntamos de qué manera se sitúa hoy el tabú de la virginidad. ¿Podemos decir que ya no opera? ¿O más bien que toma otros modos? Encontramos que en muchos casos, hay una precipitación a zambullirse en la sexualidad, sin que se localice el ritual amoroso de la entrega. Se prescinde de lo amoroso. En ocasiones, el velo del himen, más que un bien preciado, un tesoro, pasa a ser algo que hay que desgarrar lo antes posible. Si pasa indemne, luego de tiempos cada vez más breves, comienza a ser devaluado. Más aún, devalúa y desprestigia a la joven que aún lo posee. Parecería, incluso, que la moda actual de aplicarse aros y tatuajes en distintas partes del cuerpo cumple una función ligada a agujerear o marcar el cuerpo, sobre todo cuando la pérdida de la virginidad se demora.

La condición de enemiga que Freud señaló, y sobre todo el afán de venganza parece ponerse particularmente en juego en nuestra época: Enemiga, sobre todo, para sí misma.

En la época actual, ¿qué se dice de lo femenino? ¿Qué erótica y qué poética se utilizan para nombrar lo indecible? ¿Y qué dicen ellas? Hay un cambio en los semblantes femeninos, y lo innombrable, se sustituye por una sucesión de imágenes, taponando el ojo, al darle de comer imágenes de las niñas en insinuantes poses para obviar el encuentro con lo imposible de nombrar. A menudo son ellas quienes avanzan. Disuaden lo poético. No esperan el cortejo que provenga del otro. No se tientan tentando. Más bien los avanzan a ellos, en un empuje a igualarse. Desvalorización del amor, época del antiamor –como dice Jacques-Alain Miller–. Se dirigen a los hombres, pero para dejarlos a ellos en el lugar de objeto; pasivos y asustados.

Tomemos algunos tweets, para leer qué dicen y como hablan las adolescentes de esta época: “Nací para ser hombre, soy repajera, me chamuyo a todo el mundo y me gusta ir de frente y jugármela”; “Yo ya me comí a 35, y el pibe que me comí ayer sólo a 10”; “Ahora te cojo enterito. Quiero ser tu amiga con derecho a roce”. “Sos lindo, así que algún día voy a ir a tu casa a violarte. Te como bombón hermoso”.

Y el decir de un adolescente varón: “Mi concepto de chamuyo es mirar a una chica que esté buena y esperar que ella venga y me hable”.

Cuando lo que emerge es la grosería y la mostración del lado de ellas, se puede pensar que lo que está en juego es evitar y conjurar el piropo que pudiera provenir del lado de él. Las palabras crudas con que ellas se dirigen a ellos, sin operación metafórica, ponen en juego la injuria. Mujercitas no ubicándose como causa, sino invirtiendo su lugar, en pos de igualarse haciendo del varón un objeto y rechazando el lugar de ser ellas objeto causa. Avanzan eludiendo el cortejo y el juego de seducción, y entran en competencia con el varón en la contabilidad de conquistas.

Terreno fértil para el lazo de amor, las palabras de amor dan envolturas, arman contornos que recién a la hora del goce se nombrarán más crudamente. Palabras de amor que armen la ilusión de lo compartido, más allá de lo solitario del goce de cada uno. Una mujer, tomando al hombre como relevo para ser Otra para sí misma, podrá amar orientada hacia aquel que le responde por su ser. Para eso, es condición haber asumido la castración, consentir a ser objeto causa de deseo para él y para si.

La vía del amor implica poder hacer con lo extraño y enemigo que “lo hétero” presentifica. Tejer lazos, amigarse con la falta, y en ese agujero tejer el lazo de amor. Asumir la castración permite situar lo Otro, el terreno extraño que lo femenino, lo diferente, lo radicalmente Otro, es para ambos. Lo hétero es también el propio órgano para el hombre, elemento extraño al que intenta domesticar, a menudo poniéndole nombres como “el amigazo”. Entonces, el piropo, el verso, el “chamuyo”, se constituyen como poética masculina, para localizar en pedazos deseados lo indecible del enigma femenino. Aquello que hace decir/maldecir (dit femme, advierte Lacan), causado por una mujer.

** Docentes en la Facultad de Psicología de la UBA. Texto extractado del trabajo “Entre la palabra de amor y la injuria”, presentado en el V Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en Psicología.

Leído en: *Página 12 /Psicología / Jue. 30/07/2015

A %d blogueros les gusta esto: