Día Internacional de la Tolerancia

De una vieja agenda Shalom…

Tolerancia

“De la misma manera en que los rostros de los seres humanos se diferencian uno del otro, así también son distintas sus convicciones. Y de la misma manera que puedes tolerar un rostro distinto del tuyo, así también tolerarás las opiniones de la otra gente que piense de una manera distinta que tú.”

La Declaración de Principios sobre la Tolerancia – UNESCO –  dice:

«La tolerancia consiste en el respeto, la aceptación y el aprecio de la rica diversidad, de las culturas de nuestro mundo, de nuestras formas de expresión y medios de ser humanos.

La fomentan el conocimiento, la actitud de apertura, la comunicación y la libertad de pensamiento de conciencia y de religión.

La tolerancia consiste en la armonía en la diferencia.

No sólo es un deber moral, sino además una exigencia política y jurídica.

La tolerancia, la virtud que hace posible la paz, contribuye a sustituir la cultura de guerra por la cultura de paz…»

 

La imagen es de EducaRed. Allí hay unas palabras respecto al 16 de Noviembre: Día Internacional de la Tolerancia

Día internacional contra el maltrato infantil

24 de abril de 2019
Opinión – El Día contra el Maltrato Infantil – Por Yael Bendel*

«Hoy se conmemora el Día Internacional Contra el Maltrato Infantil, una fecha que nos invita a reflexionar acerca de la tarea diaria que llevamos adelante y también de aquellos desafíos pendientes que contribuyen a identificar y prevenir las múltiples violencias que padecen niñas, niños y adolescentes.

A diferencia de otros delitos, las estadísticas no dan cuenta de la dimensión de esta problemática dado que no es fácilmente cuantificable. Entre otros factores, debido a que las denuncias pueden ingresar y ser abordadas por distintos canales, efectores y dispositivos o por tratarse de distintos tipos de violencias, donde las víctimas pueden ser directas o indirectas. Y en este sentido, sostenemos que la principal dificultad para abordar este flagelo radica en aquellas violencias que aún no fueron denunciadas y permanecen invisibilizadas.

Cuando dialogamos e intercambiamos experiencias con las distintas instituciones que trabajan con niñas, niños y adolescentes, hay datos que nos interpelan y nos obligan a estar alertas, a trabajar mancomunadamente para proteger y hacer respetar sus derechos.

De acuerdo con los datos que brinda la Organización Mundial de la Salud, una de cada cinco mujeres y uno de cada trece hombres recién al llegar a su adultez pueden relatar haber sido víctimas de abuso en la infancia. Esto da cuenta de lo difícil y doloroso que es para las niñas, niños y adolescentes atravesar y poder denunciar este grave delito.

A su vez, el 80 por ciento de los maltratos relevados son perpetrados por conocidos o familiares de las víctimas, es decir: ocurren intramuros.

Ante esta grave problemática debemos tener un compromiso insoslayable que involucre a toda la comunidad y sea constante. Y también requiere, por parte de los organismos que protegemos los derechos de los niños, un trabajo sistemático y sostenido. Profundizando y mejorando día a día los abordajes que permitan prevenir y erradicar las violencias contra niñas niños y adolescentes.

Siempre hay señales, hay indicadores, solo tenemos que poder identificarlos. Y para ello es esencial concientizarnos, formarnos, conocer las instituciones que protegen sus derechos y fomentar, ante cualquier sospecha de violencia, la denuncia.

La denuncia puede ser anónima. La denuncia pone en marcha todo el sistema integral de protección de derechos de la infancia y adolescencia. Y es tan vital, que puede rescatar a la víctima de su círculo de violencia.

Hace pocos días una joven estudiante pudo denunciar, once años después de terminar su escuela secundaria, los abusos sexuales sufridos durante un viaje estudiantil por parte de un coordinador. También, otro hombre de 39 años denunció que durante varios años en su infancia fue abusado por un hombre reconocido en la comunidad y cercano a su familia y dio testimonio de su padecimiento.

En ambos casos, como sucede con tantas otras víctimas, el mismo patrón se repite: una persona cercana a su círculo de vida, la vergüenza, el sentimiento de culpa, la depresión. Sin embargo, para estos jóvenes ha sido liberador poder visibilizar ese dolor, entender que hay personas e instituciones dispuestas a escucharlos.

Al final del reportaje, el joven de 39 años dijo: “Padecí mucho el miedo a que lo sepan, es un miedo que esclaviza. Desde lo discursivo, todo el mundo se preocupa y condena cuando se habla de abusos sexuales en la infancia, pero en la práctica real, subsiste esa cultura que lo silencia” .

La prevención y la denuncia siguen siendo las herramientas fundamentales para visibilizar y erradicar las violencias hacia los niños. Son poderosas y están en nuestras manos.

Yael Bendel -Asesora General Tutelar (CABA).

Leído en: https://www.pagina12.com.ar/189581-el-dia-contra-el-maltrato-infantil

Relacionado: Día internacional contra la esclavitud infantil

Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial

Marzo 21.

(Vía Efemérides de Derechos Humanos/Archivo 2014*)

«El Día Internacional de la Eliminación de la discriminación racial se conmemora, desde 1966, el 21 de marzo de cada año. Ese día, en 1960, la policía abrió fuego y mató a 69 personas en una manifestación pacífica contra las leyes de pases del apartheid que se realizaba en Sharpeville, Sudáfrica.

La presencia de la comunidad afrodescendiente y africana en el territorio sudamericano, producto de la trata esclavista de fines del siglo XVI, ha sido históricamente invisibilizada y, a partir de 1853, se constituyó en la otredad para la hegemonía blanca. La negación de su existencia y el progresivo blanqueamiento de la población, creó el mito de la no existencia de «negros» en la Argentina. En la actualidad, el 92% de los afrodescendientes que se reconocieron en el último censo nacional, son afroargentinos/as.

El 25 de mayo de 2012 en el acto conmemoración de la Revolución de Mayo, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner indicó: «El sargento Cabral, cuyo nombre lleva la Escuela de Suboficiales del Ejército Argentino, era hijo de una esclava ‘negra’, cosas celosamente ocultadas por la historiografía oficial, es que cómo iba a ser hijo de una ‘negra’ el que salvó a San Martín, tiene que ser rubio y de ojos celestes, no puede ser un negro. (…) Contemos la verdadera historia de una buena vez por todas en la República Argentina. No hay mejor manera de honrar la historia que contar la verdad, así se construyó la historia de los argentinos».

En el Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial el Estado nacional, a través de la Secretaría de Derechos Humanos y diversos organismos gubernamentales viene proponiendo una serie de acciones con el objetivo de promover los derechos de la comunidad afrodescendiente y africana en la Argentina y visibilizar los aportes de este colectivo en la historia de nuestro país y en su actualidad.

El gobierno nacional, desde el año 2003, ha tenido como eje el avance hacia la igualdad y el acceso de derechos. En ese sentido, ha promovido mediante la Ley 26.852 el Día Nacional de los Afroargentinos/as y la Cultura Afro y el rescate de la memoria oral de los afroargentinos.»

* De: Efemérides de Derechos Humanos, en el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos (Argentina) – Archivo de Marzo de 2014 (el enlace ya no existe).-

Relacionado: Declaración sobre la raza y los prejuicios raciales

Reglas de Oro para maestros comprometidos con la No-violencia

I) Nunca abuses de tu poder

Un maestro es un ser muy poderoso, especialmente si trata con niños pequeños. Posee un poder que emana de su posición y del respeto natural que las criaturas le profesan, viéndolo no sólo como un sujeto «que sabe mucho», sino, además, como aquel al que sus padres lo han confiado, delegando parte de su autoridad sin reparos.

Cuando son mayores tal vez razonen que este poder no es tanto como suponían al principio, pero el maestro será, todavía, quien puede castigarlos por sus faltas y quien evalúa sus progresos académicos y decide sobre esta parte importante de sus vidas.

En cualquier caso, un buen maestro debe administrar racional y seriamente su poder, con un sentido estricto de justicia, porque no hay mayor violencia que la arbitrariedad. Un maestro que abusa del poco o mucho poder que posee frente a sus alumnos está, en realidad, avalando la natural tendencia de los niños a abusar de quienes son más pequeños, más débiles o más indefensos.

II) Nunca pierdas el control

Los niños frecuentemente caen en comportamientos capaces de «sacar de las casillas» al más pintado. Si eres de aquellos que reaccionan con un golpe sobre el pupitre o gritan desaforadamente para imponer silencio… ¡dedícate a otra tarea!

Si el maestro, un adulto con «frenos morales» que le impiden caer en actitudes extremas, es indulgente para con aquellas reacciones intermedias, como gritar o violentarse con los objetos, ¿qué queda para los niños, que no controlan del todo sus emociones?

Un maestro incapaz de controlarse da luz verde a todo tipo de excesos por parte de sus alumnos, y al generar una violencia permanente en los niños más atrevidos provocará en los tímidos y en los pacíficos un estado continuo de temor.

III) Nunca discrimines ni seas intolerante

La peor contradicción en la que puede caer un maestro es el dividir a sus alumnos según le caigan bien o no. Es cierto que hay niños que no son naturalmente simpáticos, y no todos poseen una apariencia o una actitud agradables, pero el maestro debe superar sus propias limitaciones de apreciación y dar a todos un trato deferente e igualitario. Muy especialmente debe evitar distinguir entre los niños según sus razas, credos o por su origen o posición social.

La discriminación y la intolerancia son formas horribles de ejercer violencia moral sobre las personas, y un buen maestro debe no sólo precaverse de incurrir él mismo en estas faltas, sino que además debe ejercer sobre sus alumnos una presión positiva para eliminarlas de sus mentes a la más temprana edad.

IV) Nunca mientas

Si mientes a tus alumnos puedes descontar que te descubrirán; ellos tienen una percepción especial para el engaño, cuando proviene de un adulto. Y cuando lo hagan no sólo te perderán el respeto, sino que creerán haber aprendido que mentir es un recurso válido, y lo usarán para abusar de otros, por lo general más pequeños e inocentes.

Si no sabes, dí «no sé»; si te preguntan algo que es inconveniente responder, por la razón que sea, dí «no puedo responder eso». Y sobre todo, no permitas la mentira en tus alumnos bajo ninguna circunstancia, ya sea que la dirijan a otros o a tí mismo, porque detrás del faltar a la verdad se esconden una agresión y un abuso. Quien miente a otro cree dominarlo.

V) Nunca temas

Se ha dicho que «siempre agredimos a lo que tememos». Considerando que la agresión frente a lo temido puede tomar muchas formas violentas, no necesariamente físicas, pero destructivas al fin, es imprescindible que el maestro se exhiba siempre calmo y dueño de sí mismo.

En el aula, como en la vida, es esencial que el maestro no muestre temor hacia la verdad, hacia otras personas, hacia lo que no comprende o hacia los animales. Un maestro que se asusta de los truenos es inconcebible, porque provocará tanto la risa como el terror; un maestro que teme a las arañas desatará una ola de pesadillas y provocará la muerte innecesaria de varias docenas de ellas. La lista es tan obvia como interminable.

Digamos, por último, que un buen maestro nunca deberá sentir temor de tomar decisiones, so pena de dar curso a una generación de inseguros y pusilánimes.

VI) Nunca propongas «ojo por ojo»

Es muy común que los padres digan a sus hijos -cuando han sido agredidos: «¡vé y hazle lo mismo!», y muchos maestros sienten como un deber el complacerlos y apoyar semejante filosofía. No son maestros, en verdad, sino «defensores de la venganza».

Quien golpea a otro, o le provoca dolor, jamás deberá ser castigado del mismo modo, ni siquiera por sus pares, y es misión del maestro administrar justicia del modo correcto. Proceder de acuerdo a la ley del Talión no produce sino una ola creciente de actos violentos, que sólo acaban cuando una parte cae exánime o cuando se produce una desgracia.

En todo caso, el niño puede comprender que si su padre le aconseja devolver los golpes lo hace por un exceso de amor, y porque no quiere que sea débil o falto de carácter, pero con la misma naturalidad comprenderá que el maestro le aconseje lo contrario; su padre o madre son, sobre todo, símbolos de afecto, el maestro, en cambio, representa especilmente la razón, y es quien debe promover el adecuado balance para que la reacción emocional extrema sea frenada por el raciocinio.

VII) Nunca mires para otro lado

Uno de los defectos más indeseables en un maestro es la indiferencia voluntaria ante los actos de violencia o las agresiones de cualquier clase. Sabiendo que estas acciones son reprobables, muchos maestros eligen permanecer ignorantes de ellas haciendo «la vista gorda» o pretendiendo que los hechos no fueron tan graves como se pintan. Entonces se paran en el patio, a la hora del recreo, y fijan la vista en un punto lejano, ajenos a los golpes, corridas y revolcones que se producen a su alrededor. En el aula, cuando alguien se queja de algo, dicen «no lo ví» (es probable que así sea), o bien minimizan todo.

Un buen maestro debe permanecer atento a todo, alerta y vigilante, e intervenir cada vez que sea necesario para reconvenir, separar, amigar o aconsejar, no importa si se le enfría el café o si pierde una interesante conversación entre colegas. Y si no estás convencido de ésto, imagina que te desvaneces en un hospital y todos los médicos reaccionan como ciertos maestros, ¡mirando para otro lado! Eres maestro veinticuatro horas al día o no eres nada.”

Leídas en: Nueva Alejandría – nuevaalejandria.com / El portal de los educadores Hipanoamérica (Ya no existe el enlace).

(Archivo blog Acuarela de Palabras/2009).

Huelga nacional de mujeres: «A vos, varón»

Día Internacional de los Varones o  Día Internacional del Hombre, 19 de Noviembre
Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer, 25 de Noviembre

A vos, varón *
Por Mariana Carbajal (periodista argentina, columnista de Página 12)

ni1menos«No digas «te hago la cama», cuando tendés la cama en la que dormís con tu pareja; ni «te ayudo» a la hora de cocinar o asumir ocasionalmente alguna de las tareas domésticas. Compartí diariamente ese trabajo invisible y no remunerado del hogar, sobre el cual se sostiene la economía del país.

Regalale a tu hija también una pelota y jugá con ella al fútbol. Y a tu hijo, comprale una muñeca y un juego de cocina, con escoba y palita incluida.

No hagas chistes machistas con tus compañeros de oficina.

No me apoyes en el subte ni me susurres frases con connotaciones sexuales al oído cuando paso por esa vereda angosta.

No cosifiques a las mujeres en los medios de comunicación.

No rechaces a esa joven que se presenta por la oferta laboral que estás ofreciendo en tu negocio o tu empresa porque imaginas que puede quedar embarazada en poco tiempo y supones que va a faltar más que un hombre cuando se enfermen sus hijos.

No le pagues menos a tu empleada porque sabés que tiene cuatro pibes a cargo y no se queja por temor a perder ese salario.

No te opongas a que ellas ocupen lugares de decisión en el sindicato o encabecen listas en los partidos políticos.

No pagues por el cuerpo de una chica esclavizada por redes de trata.

Apoyá que apruebe en el Congreso la interrupción legal de embarazo. La criminalización del aborto pone en riesgo nuestras vidas.

Aceptá que tu novia maneja las riendas de su vida.

No abuses sexualmente de alguna de las niñas (ni de los niños) de tu familia.

No pienses que un «no» es un «sí».

No me mates.»

* A propósito de las discusiones que se generaron sobre cómo podían participar ellos en la huelga nacional de mujeres (o  «paro nacional de mujeres«).

Leído en: http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/subnotas/312001-79417-2016-10-18.html

La imagen: Enriqueta en el dibujo que representa a la marcha #Niunamenos, realizado por el dibujante Ricardo Siri, más conocido como Liniers.

Relacionados: Islandia, 1975: El día en que las mujeres hicieron huelga (The Guardian)
Día Internacional del Hombre

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