Lecturas: Vírgenes y diosas en América Latina. La resignificación de lo sagrado

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“En este libro les presentamos la reflexión nacida de la investigación colectiva, desde una mirada crítica y laica, capaz de incorporar la dimensión olvidada del poder que tiene la Virgen, no sólo como figura religiosa sino como una figura arquetípica de mujer poderosa que se presenta al amparo de una imagen femenina nutricia y sin poder.

Las Vírgenes aquí expuestas pueden ser consideradas como producto de concepciones patriarcales históricas, resultantes de una intencionalidad ética y política. Queremos destacar, desde esta investigación, que los grupos de mujeres se encuentran en un momento importante dado por la mirada feminista, en el que se potencia un trabajo colectivo de mujeres –no expertas, pero con una historia de reflexión grupal– rescatador de memorias que hacen eco en nuestro sentir, y que se manifiestan en una visión creativa en torno a la imagen de lo sagrado de la Virgen.

Nuestra sospecha no es sólo hacia las imágenes simbólicas de la Virgen, sino hacia la mirada y la utilización que hizo de ellas el patriarcado (institución Iglesia). Sabemos que todas ellas tienen una trama histórica que las conecta con la ancestralidad de una América indígena, resistente culturalmente hasta hoy día. Somos conscientes de que en ellas hay una identidad impuesta, definida por lo masculino poderoso. Creemos entender, desde una perspectiva histórica, que la imposición de imágenes fue un acto de violencia simbólica, ya que las imágenes seducen; parecería que los habitantes de América cayeron en la trampa ilusoria de las imágenes, no sólo como figuras de devoción sino también como representaciones del mundo.

Nos preguntamos: ¿cómo sucedió toda esta historia? Parte de la respuesta está en el proceso de aculturación impulsado por los españoles, que produjo un cambio de imágenes que no es precisamente un sincretismo cultural: se superpuso una imagen sobre otra y se revirtieron los significados de la creencia de participación en la cosmología de origen.

La empresa de la dominación hispánica no sólo impuso; sino que a través de las imágenes explicó la historia del cristianismo, unas imágenes por cierto llenas de dolor. Luego realizó una evangelización forzada, dando enseñanzas morales a partir de una categorización del mundo fundada en lo divino abstracto y patriarcal, no en lo que los pueblos indígenas conocían, que era una divinidad que se manifestaba por medio de la naturaleza.”

Autoras: Coord: Verónica Cordero – Graciela Pujol – Mary Judith Ress – Coca Trillini – Colaboradora: Ivone Gebara

Leído en: la Introducción a dicho libro.

Para descargar libro: http://conspirando.cl/wp-content/uploads/2016/05/Vírgenes-y-Diosas-de-América-Latina.pdf

“Las devociones marianas en América Latina tienen en común una trama histórica que las conecta con la ancestralidad indígena. El culto a María intentó desplazar a los cultos locales, dejándolos en la clandestinidad, como sucede con la Pachamama en la cultura andina, la diosa Tonantzin en México, La Ñusta-Huilla en Chile, Qana It`zam en Guatemala, Ochún en cuba, Iemanjá en Brasil, María Lionza en Venezuela…”

Leído en: http://conspirando.cl/libros-con-spirando/

Cómo el patriarcado desmanteló el matriarcado

Qué bueno que haya quienes se dedican a esta relecturas! Lástima haber vivido ya rehén del relato «adánico, antifeminista y culpabilizador». Aunque, imagino, si no éste hubiese sido otro… y rehenes igual! Pero me gusta esto de imaginar algún otro relato primordial… ¿cómo se hubiera «configurado» nuestro psiquismo? Imposible saber. Pero lo que me entusiasma es el desmontaje, la deconstrucción

2018-02-20

«Es difícil rastrear los pasos que hicieron posible la liquidación del matriarcado y el triunfo del patriarcado, hace 10-12 mil años. Pero han quedado rastros de esa lucha de género. La forma como fue releído el pecado de Adán y Eva nos revela el trabajo de desmontaje del matriarcado por parte del patriarcado. Esa relectura fue presentada por dos conocidas teólogas feministas, Riane Eisler (Sex Myth and Politics of the Body: New Paths to Power and Love, Harper San Francisco 1955) y Françoise Gange (Les dieux menteurs, Paris, Indigo-Côté Femmes éditions,1997).

Según estas dos autoras se realizó una especie de proceso de culpabilización de las mujeres en el esfuerzo de consolidar el dominio patriarcal.

Los ritos y símbolos sagrados del matriarcado fueron diabolizados y retroproyectados a los orígenes en forma de un relato primordial, con la intención de borrar totalmente los rasgos del relato femenino anterior.

El relato actual del pecado de los orígenes, supuestamente ocurrido en el paraíso terrenal, pone en jaque cuatro símbolos fundamentales de la religión de las grandes diosas-madres.

El primer símbolo en ser atacado fue la propia mujer (Gn 3,16), que en la cultura matriarcal representaba el sexo sagrado, generador de vida. Como tal ella simbolizaba la Gran-Madre, al Suprema Divinidad.

En segundo lugar, se deconstruye el símbolo de la serpiente, considerado el atributo principal de la Diosa-Madre. Ella representaba la sabiduría divina que se renovaba siempre como la piel de la serpiente.

En tercer lugar, se desfiguró el árbol de la vida, considerado siempre como uno de los símbolos principales de la vida. Uniendo el cielo con la tierra, el árbol renueva continuamente la vida, como mejor fruto de la divinidad y del universo. Génesis 3,6 dice explícitamente que “el árbol era bueno para comer, una alegría para los ojos y deseable para obrar con sabiduría”.

En cuarto lugar, se destruye la relación hombre-mujer que originariamente constituía el corazón de la experiencia de lo sagrado. La sexualidad era sagrada pues posibilitaba el acceso al éxtasis y al saber místico.

Entonces, ¿qué hizo el actual relato del pecado de los orígenes? Invirtió totalmente el sentido profundo y verdadero de esos símbolos. Los desacralizó, los diabolizó y los transformó de bendición en maldición.

La mujer será eternamente maldita, convertida en un ser inferior. El texto bíblico dice explícitamente que “el varón la dominará” (Gn 3,16). El poder de la mujer de dar la vida fue transformado en una maldición: “multiplicaré el sufrimiento de la gravidez” (Gn 3,16). Como se puede ver, la inversión fue total, y muy perversa.

La serpiente se vuelve maldita (Gn 3,14) y símbolo del demonio tentador. El símbolo principal de la mujer fue transformado en su enemigo visceral: “pondré enemistad entre ti y la mujer… tú le herirás el talón” (Gn 3,15).

El árbol de la vida y de la sabiduría llega bajo el signo de lo prohibido (Gn 3,3). Antes, en la cultura matriarcal, comer del árbol de la vida era llenarse de sabiduría. Ahora comer de él significa un peligro mortal (Gn 3,3), anunciado por Dios mismo. El cristianismo posterior sustituirá el árbol de la vida por el leño muerto de la cruz, símbolo del sufrimiento redentor de Cristo.

El amor sagrado entre el hombre y la mujer es distorsionado: “darás a luz a tus hijos con dolor, la pasión te arrastrará hacia tu marido y él te dominará” (Gn 3,16). Desde entonces se volvió imposible una lectura positiva de la sexualidad, del cuerpo y de la feminidad.

Se realizó así una deconstrucción total del relato anterior, femenino y sacral. Se presentó otro relato de los orígenes que va a determinar todas las significaciones posteriores. Todos somos, bien o mal, rehenes del relato adánico, antifeminista y culpabilizador.

El trabajo de las teólogas pretende ser liberador: mostrar el carácter construido que tiene el actual relato dominante, centrado sobre la dominación, el pecado y la muerte, y proponer una alternativa más originaria y positiva en la cual aparece una relación nueva con la vida, con el poder, con lo sagrado y con la sexualidad.

Su interpretación no busca restablecer una situación pasada, sino, al rescatar el matriarcado, cuya existencia está científicamente demostrada, y encontrar un punto de mayor equilibrio entre los valores masculinos y femeninos para el tiempo presente.

Estamos asistiendo a un cambio de paradigma en las relaciones masculino/femenino. Este cambio debe ser consolidado con un pensamiento profundo e integrador que posibilite una felicidad personal y colectiva mayor que la débilmente alcanzada bajo el régimen patriarcal. Pero esto sólo se consigue deconstruyendo relatos que destruyen la armonía masculino/femenino, y construyendo nuevos símbolos que inspiren prácticas civilizatorias y humanizadoras para los dos sexos. Es lo que las feministas, antropólogas, filósofas, teólogas, y otras, están haciendo con expresiva creatividad. Y hay teólogos que se suman a ellas.»

Leonardo Boff
Fuente: http://www.servicioskoinonia.org/boff/articulo.php?num=875

Cuentos crueles. Abelardo Castillo

Leí estos cuentos que me dejaron una fea sensación, reminiscencias del «clima» de una épocaque pasó… ¿pasó? 

cruelesabelardoEn el «Posfacio» el autor nos dice que: «… fue escrito entre 1962 y 1966, vale decir en la sonora década del 60, años que no fueron el tiempo dorado e irresponsable que algunos imaginan, sino el preludio de otros años atroces y violentos que siguieron y en los que aún vivimos.(1) Yo no sé de qué modo mis cuentos testimonian aquellos días, que también son éstos: sé que de algún modo los testimonian. Sé que corresponden no sólo en algún caso por su asunto, sino hasta por la exasperación de su tono, a ese período turbulento donde la violencia, el sexo, la política, la crueldad, el nacimiento y la casi simultánea muerte de las ilusiones fueron, para nuestra generación, no meros temas literarios, sino el ámbito donde unos hombres, que éramos nosotros, vivieron, amaron, creyeron, traicionaron, fueron traicionados y escribieron.»

(1) Escrito en 1981.
Leído en: Cuentos Crueles, pag.141-2, Abelardo Castillo, Edit. EMECÉ.

Entre otros, en la web, podemos leer el cuento «Patrón»: 
http://lenguayliteratura.fullblog.com.ar/patron-cuento-de-abelardo-castillo.html

Un análisis del mismo en:  Revista Topía:

Allí dice: «…Tanto el cuento Patrón de Abelardo Castillo, como el film homónimo de Jorge Rocca, son una lectura metafórica sobre el patriarcado, y donde su consecuente autoritarismo es llevado a extremos de crueldad.

Las tramas de ambas narraciones, permiten además, ser leídas en clave histórico-político-económico-social. La analogía entre el personaje del patrón de estancia y las figuras autoritarias de los regímenes dictatoriales del país, son más que evidentes.

Dentro de este contexto particular, y de su ubicación histórico-geográfica, el patriarcado podría definirse como la manifestación y la institucionalización del dominio masculino sobre las mujeres y los niños, y la aplicación de ese dominio en la sociedad en general…»

Leído en: Patrón: Un cuento y un film sobre la crueldad del patriarcado

Pensamiento lateral y prejuicios

Por Adrián Paenza*

«A uno le presentan un problema que no contiene la información suficiente para poder descubrir la solución. Para avanzar, se requiere de un diálogo entre quien lo plantea y quien lo quiere resolver. En consecuencia, una parte importante del proceso es hacer preguntas. Las tres respuestas posibles son: sí, no o irrelevante.

Cuando una línea de preguntas se agota, se necesita avanzar desde otro lugar, desde una dirección completamente distinta. Y aquí es cuando el pensamiento lateral hace su presentación. Para algunas personas, es frustrante que un problema “admita” o “tolere” la construcción de diferentes respuestas que “superen” el acertijo. Sin embargo, los expertos dicen que un buen problema de pensamiento lateral es aquel cuya respuesta es la que tiene más sentido, la más apta y la más satisfactoria.

Es más: cuando uno finalmente accede a la respuesta, lo que se pregunta es: “¡¿cómo no se me ocurrió?!”. *

Quiero plantear ahora un ejemplo muy interesante. No sé si es el mejor que conozco, pero sí el que generó y genera muchísimas controversias.

Aquí va: recuerde que no hay trampas, no hay cosas escondidas, todo está a la vista. Algo más: si no conoce el ejemplo, permítame una sugerencia. Trate de pensarlo solo porque vale la pena, en particular, porque demuestra que lo que usted cree sobre usted mismo a lo mejor no es tan cierto. O, en todo caso, es incompleto.

Antonio, padre de Roberto, un niño de 8 años, sale manejando desde su casa en la Capital Federal y se dirige rumbo a Mar del Plata. Roberto, va con él. En el camino se produce un terrible accidente. Un camión, que venía de frente, se sale de su sector de la autopista y embiste de frente al auto de Antonio.

El impacto mata instantáneamente a Antonio, pero Roberto sigue con vida. Una ambulancia de la municipalidad de Dolores llega casi de inmediato, advertida por quienes fueron ocasionales testigos, y el niño es trasladado al hospital.

No bien llega, los médicos de guardia comienzan a tratar al nene con mucha dedicación pero, luego de charlar entre ellos y estabilizarle las condiciones vitales, deciden que no pueden resolver el problema de Roberto. Necesitan consultar. Además, advierten el riesgo de trasladar al niño y, por eso, deciden dejarlo internado allí, en Dolores.

Luego de las consultas pertinentes, se comunican con el Hospital de Niños de la Capital Federal y finalmente conversan con una eminencia en el tema a quien ponen en autos de lo ocurrido. Como todos concuerdan que lo mejor es dejarlo a Roberto en Dolores, la eminencia decide viajar directamente desde Buenos Aires hacia allá. Y lo hace.

Los médicos del lugar le presentan el caso y esperan ansiosos su opinión. Finalmente, uno de ellos es el primero en hablar: “¿Está usted en condiciones de tratar al nene?”, pregunta con un hilo de voz. Y obtiene la siguiente respuesta: “¡Cómo no lo voy a tratar si es mi hijo!”.

Bien, hasta aquí, la historia. Está en usted el tratar de pensar una manera de que tenga sentido. Como no compartimos la habitación, o donde sea que usted esté, le insisto en que no hay trampas, no hay nada oculto. Y antes de que lea la solución, quiero agregar algunos datos:

a) Antonio no es el padrastro.

b) Antonio no es cura.

Ahora sí, lo dejo a usted y su imaginación. Eso sí, le sugiero que lea otra vez la descripción del problema y, créame, es muy, muy sencillo.

Solución: 

Lo notable de este problema es lo sencillo de la respuesta. Peor aún: no bien la lea, si es que usted no pudo resolverlo, se va a dar la cabeza contra la pared pensando, ¿cómo puede ser posible que no se me hubiera ocurrido?

La solución o, mejor dicho, una potencial solución, es que la eminencia de la que se habla, sea la madre. Este punto es clave en toda la discusión del problema. Como se advierte (si quiere vuelva y relea todo), nunca se hace mención al sexo de la eminencia. En ninguna parte. Pero nosotros tenemos tan internalizado que las eminencias tienen que ser hombres que no podemos pensarla mujer. 

Y esto va mucho más allá de que puestos ante la disyuntiva explícita de decidir si una eminencia puede o no puede ser una mujer, creo que ninguno de nosotros dudaría en aceptar la posibilidad tanto en una mujer como en un hombre. Sin embargo, en este caso, falla. No siempre se obtiene esa respuesta. Más aún: hay muchas mujeres que no pueden resolver el problema y cuando conocen la solución se sienten atrapadas por la misma conducta machista que condenan. En fin, creo que es un ejercicio muy interesante para testear nuestras propias complicaciones y laberintos internos.»

* Es muy vasta la bibliografía sobre Pensamiento Lateral. Con todo, es Edward de Bono, un psicólogo de origen maltés, también médico y escritor, quien se adjudica el haber “acuñado” ese nombre. El propio De Bono escribió un libro El Pensamiento Lateral, publicado por Editorial Paidós. También se puede encontrar mucho material en Internet. Algunos de los sitios más relevantes son:

1) http://www.edwdebono.com/debono/lateral.htm
2) http://es.wikipedia.org/wiki/Pensamiento_lateral
3) http://en.wikipedia.org/wiki/Lateral_thinking
4) http://eluzions.com/Puzzles/Lateral/

*Leído en: http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-71599-2006-08-18.html

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