Eugene O’Neil: Testamento de un perro

dalmata12 de junio – Día Nacional del Perro

“Yo, Siherden Emblem O’Neil (a quien mi familia y amigos llaman Blemie), a consecuencia de mi edad y de las enfermedades que me agobian, transmito a la mente de mi amo lo que deberá ser mi última voluntad y testamento.

En el aspecto material, tengo poco que dar, los perros somos más sabios que los hombres, y no conferimos gran valor a los objetos, los perros no desperdiciamos la vida acumulando propiedades, ni sufrimos de insomnio preocupándonos por cómo conservar lo que tenemos, y adquirir lo que deseamos. No tengo nada valioso que dar, excepto mi amor y mi fe, y eso lo lego a quienes me amaron. 

Pido a mis amos, que me recuerden siempre, pero que no lamenten mi partida, durante demasiado tiempo, durante toda mi vida procuré ser un consuelo en los tiempos difíciles, y un motivo adicional de alegria, me resulta amargo pensar que mi muerte pueda causarles dolor.

Ahora que estoy ciego, cojo, sordo y hasta mi olfato me falla, siento que la vida me castiga por quedarme aquí más tiempo del conveniente, debo despedirme antes que me convierta en una carga para mí mismo, y para todos los que me aman, será una pena dejarlos, pero los perros no tenemos miedo a la muerte, la aceptamos como parte de la vida ¿Quién puede saber que hay después de la vida?

Junto con todos mis compañeros dálmatas que son mahometanos devotos, me gustaría saber que hay un Paraíso en el que siempre es uno joven, donde todo el día juega uno con hermosas perras llenas de manchas; donde cada hora feliz es hora de comer, un lugar donde todas las noches hay un millón de chimeneas encendidas, y ante las cuales puede uno enroscarse, parpadear, soñar y recordar los viejos tiempos pasados en la Tierra, y el amor de nuestros amos.

Pero temo que es demasiado pedir, hasta para un perro como yo. Pero al menos estoy seguro de la paz. Quiero hacer una última petición. He escuchado decir a mi ama: “cuando muera Blemie no volveremos a tener otro perro”. Por lo que me ha querido yo le pido que tenga otro, no volver a tenerlo, sería un tributo muy pobre a mi memoria.

Me gustaría sentir que habiéndome tenido ya no podrá vivir sin un perro. A él le dejo mi collar, mi correa, mi suéter y mi gabardina, y una última palabra de despedida, siempre que pasen por mi tumba piensen con felicidad: Aquí yace aquel que nos amó.”

Colaboración: Elsa Castañeda. Este artículo es Copyright ©ProyectoMascota.com. Todos los derechos reservados.

Leído en: ProyectoMascota

2 de junio – Día Nacional del Perro – Argentina
“Chonino fue un perro argentino de raza Ovejero Alemán de pelo largo que perteneció a la Policía Federal Argentina, recordado por ser el único que murió en acción en toda la historia de la Fuerza, y que por su valentía y sacrificio se conmemora el “Día Nacional del Perro” … (Wikipedia)

También hay un Día del Perro Callejero. “Desde el 27 de julio de 2008, por iniciativa de un estudiante chileno, se conmemora el Día Internacional del Perro Callejero. El objetivo de esta fecha, que se celebra en varios países de Latinoamérica y en España, es crear conciencia colectiva y ayudar a todos los animales en situación de calle… que presentan un potencial peligro para la salud de las personas.”

Testamento de un perro. Eugene O’Neil

dalmata1

Junio 2, día nacional del perro (Argentina).* Del archivo 2006 traemos estas emotivas palabras que O´Neil le supuso a su perro: 

“Yo, Siherden Emblem O’Neil (a quien mi familia y amigos llaman Blemie), a consecuencia de mi edad y de las enfermedades que me agobian, transmito a la mente de mi amo lo que deberá ser mi última voluntad y testamento.

En el aspecto material, tengo poco que dar, los perros somos más sabios que los hombres, y no conferimos gran valor a los objetos, los perros no desperdiciamos la vida acumulando propiedades, ni sufrimos de insomnio preocupándonos por cómo conservar lo que tenemos, y adquirir lo que deseamos. No tengo nada valioso que dar, excepto mi amor y mi fe, y eso lo lego a quienes me amaron.

Pido a mis amos, que me recuerden siempre, pero que no lamenten mi partida, durante demasiado tiempo, durante toda mi vida procuré ser un consuelo en los tiempos difíciles, y un motivo adicional de alegría, me resulta amargo pensar que mi muerte pueda causarles dolor.

Ahora que estoy ciego, cojo, sordo y hasta mi olfato me falla, siento que la vida me castiga por quedarme aquí más tiempo del conveniente, debo despedirme antes que me convierta en una carga para mí mismo, y para todos los que me aman, será una pena dejarlos, pero los perros no tenemos miedo a la muerte, la aceptamos como parte de la vida ¿Quién puede saber que hay después de la vida?

Junto con todos mis compañeros dálmatas que son mahometanos devotos, me gustaría saber que hay un Paraíso en el que siempre es uno joven, donde todo el día juega uno con hermosas perras llenas de manchas; donde cada hora feliz es hora de comer, un lugar donde todas las noches hay un millón de chimeneas encendidas, y ante las cuales puede uno enroscarse, parpadear, soñar y recordar los viejos tiempos pasados en la Tierra, y el amor de nuestros amos.

Pero temo que es demasiado pedir, hasta para un perro como yo. Pero al menos estoy seguro de la paz. Quiero hacer una última petición. He escuchado decir a mi ama: “cuando muera Blemie no volveremos a tener otro perro”. Por lo que me ha querido yo le pido que tenga otro, no volver a tenerlo, sería un tributo muy pobre a mi memoria.

Me gustaría sentir que habiéndome tenido ya no podrá vivir sin un perro. A él le dejo mi collar, mi correa, mi suéter y mi gabardina, y una última palabra de despedida, siempre que pasen por mi tumba piensen con felicidad: Aquí yace aquel que nos amó.”

Colaboración: Elsa Castañeda. Este artículo es Copyright ©ProyectoMascota.com. Todos los derechos reservados.

Leído en: ProyectoMascota

* Este hecho viene motivado por el comportamiento de Chonino pastor alemán y perro policía que emprendió el camino de la muerte en compañía de su guía. Su historia la podrán leer en varios sitios, entre ellos: http://losperrosprimero.wordpress.com/dia-nacional-del-perro/

Fotógrafa hace retratos llamativos de perros negros sin hogar para intentar que sean adoptados

Qué hermosa y loable intervención desde el arte de la fotografía! Ojalá algunos más “adopten” la idea en otras partes del mundo…

VERDE DESPERTAR

Una fotógrafa ha decidido hacer retratos de los perros que viven en las instalaciones de un refugio de animales para intentar que sean adoptados.Ha sido todo un éxito y algunos han sido adoptadas gracias a la iniciativa.
Los perros negros que viven en el refugio de “The Humane Society of Utha” están teniendo una segunda oportunidad gracias a la acción de una fotógrafa que los ha retratado para darlos a conocer y conseguir su adopción.
Sasha,Rafiki o Homie ya han sido adoptados gracias a los retratos que les han hecho.

A continuación algunas de los retratos:

Sasha, 4 Años (Adoptado)

black-dog-portraits-floral-crown-guinnevere-shuster-2

Barkley, 2 Años

black-dog-portraits-floral-crown-guinnevere-shuster-4

Rafiki, 6 Meses (Adoptado)

black-dog-portraits-floral-crown-guinnevere-shuster-8

Ricky, 10 años (Adoptado)

black-dog-portraits-floral-crown-guinnevere-shuster-7

Cassie, 10 Años(Adoptado)

black-dog-portraits-floral-crown-guinnevere-shuster-5

Homie, 1 Año (Adoptado)

black-dog-portraits-floral-crown-guinnevere-shuster-6

Potato, 1.5 Año

black-dog-portraits-floral-crown-guinnevere-shuster-1

Thomas, 3 Años

black-dog-portraits-floral-crown-guinnevere-shuster-3

Fuente: http://www.boredpanda.com/

Ver la entrada original

Un recuerdo escolar: Chiche, mi perrito (poesía)

Perrito1

Octubre 4. Día Mundial de los animales.

Desde niños, nos enseñan a valorar la vida animal…

Chiche es mi perrito
lindo y juguetón,
Chiche es un copito
suave de algodón.

Cuando yo me ausento
por cualquier razón,
muestra descontento
y se va a un rincón.

Mas cuando regreso,
Chiche es un ciclón;
vuelve a ser travieso,
vivo y juguetón.

Copiado del libro de lectura de 2do. grado “Rocío” – Edit. Kapelusz. 
Imagen: micolecciondedibujosinfantiles.blogspot.com.ar
Relacionado: Testamento de un perro