Entre la incertidumbre y la sorpresa

navego la vida, y en el océano de mis preguntas encuentro las respuestas.”

Vía: Velos de Faltas… (Image may be subject to copyright).

¿Por qué ayudamos? — Cooperación con Alegría, el blog de Iñaki Alegría

Me lo quedo pensando Iñaki… pues, en principio, debe haber tantas respuestas como personas. Cada uno, cuando ayuda, creo, lo hace por algún motivo muy personal -muy de su conciencia… y hasta de su inconsciente.

-Se suele ayudar a unos pero no a otros. Y, claro, no se puede ayudar a todos, hay una elección en juego, entonces.

-A veces, estará en juego ese sentimiento llamado “solidaridad” (con la palabra “filantropía” no me llevo bien).

-¿Porque algún día podemos ser nosotros? -Y sí, algo de esto puede haber… sería una identificación?

-¿Para sentirnos mejor? -Muy probablemente. Pero ¿Para sentirnos mejor en qué sentido? -¿Para sentirnos más buenos/bondadosos? (y eso podría ser muy muy narcisista) -¿Para “pagar” alguna culpa/deuda interior?

-¿Por amor al prójimo? – Pero ¿porqué a unos prójimos sí… y a otros no? Y, además, el “amor” esa palabrita tan engrandecida y tan idealizada y tan mal ejercida… La verdad -mi verdad- estimado doctor Iñaki… es que conozco mucha gente que “ayuda” pero son de lo más egoístas, lo hacen para figurar, para dárselas de algo… Igualmente, si la ayuda está bien organizada y encauzada inteligentemente… sirve!!! vale!!!

De modo que, desde aquí, desde mí, le deseo que mucha gente se acerque a ayudar a su ONG… más allá de los motivos personales desde los cuales realizan ese acto de “ayudar”… usted y personas como usted se ocuparán de que la ayuda llegue a quienes más la necesitan.

Finalmente, sólo agregar que sí, que ayudamos por todas esas razones/sentimientos que están en juego en las tres respuestas… el por qué ayudamos está multi-determinado. Algunos al ayudar se auto-ayudan…

¿Me extendí mucho? y, seguramente, la compliqué por demás, verdad que sí? – risas – saludos! – desde Acuarela de Palabras /Norma Luz la bloguera de aquí.

¿Por qué ayudamos? ¿Por amor al prójimo? ¿Para sentirnos mejor? ¿Porque algún día podemos ser nosotros? La entrada ¿Por qué ayudamos? se publicó primero en … 13 palabras más

vía ¿Por qué ayudamos? – Cooperación con Alegría, el blog de Iñaki Alegría

Acerca de la importancia de saber hacer preguntas

Supongamos que yo les diera acceso a las bases de datos de Twitter, Picasa, Facebook, Flickr, por ejemplo. ¿Qué haría usted con ellas? Acompáñeme con estas reflexiones -nos dice el autor de este artículo- acerca de la importancia de saber hacer preguntas.

Los mapas de Eric Fischer. 
Por Adrián Paenza*

“El 26 de junio del año 2000, Bill Clinton y Tony Blair, las autoridades máximas de los ejecutivos norteamericanos e inglés, se ubicaron en la sala de prensa de la Casa Blanca, en Washington, para anunciar en forma conjunta el éxito del proyecto biológico multinacional más espectacular de la historia del hombre: el primer borrador del “genoma humano”. Algo así como la cédula de identidad biológica de cada individuo.

El objetivo logrado fue monumental: secuenciar e identificar tres mil millones de unidades químicas que figuran en el manual de instrucciones genético de cada persona. Esto debería servir –por ejemplo– para encontrar las raíces genéticas de ciertas enfermedades, para poder diseñar luego tratamientos que las combatan.

Nada de esto se hubiera podido hacer de no haber mediado la utilización de computadoras cada vez más potentes, con mayor capacidad de almacenamiento de datos, con más memoria, con la habilidad para buscar y reconocer patrones y para hacer comparaciones que a los humanos nos llevaría siglos si las quisiéramos hacer a mano.

Está claro que los datos no son nuevos. Estuvieron/están ahí, en cada uno de nosotros. El problema no es tanto cómo recolectarlos sino cómo analizarlos. ¿Qué mensaje encierran? O en todo caso, ¿qué mensajes están atrapados dentro de esa marea de información? ¿Cómo descubrirlos?

Escribí esta introducción con un objetivo que no camina por un terreno tan espectacular como el de la secuenciación del genoma humano, sino el de algo mucho más pedestre, pero que hubiera sido imposible de realizar hace nada más que un lustro, o quizá menos. Acompáñeme con estas reflexiones que son irrelevantes comparadas con lo que representó la decodificación del genoma, pero que igualmente hacen a nuestra forma de vivir.

No sé si usted se preguntó alguna vez dónde estaba ubicada cada persona cuando envió un mensaje a través de Twitter o cuando sacó una foto y la “levantó” a la red (por ejemplo a través de Flickr o de Picasa).

Supongamos entonces que yo les diera acceso a las bases de datos de Twitter, Picasa, Facebook, Flickr, por ejemplo. ¿Qué haría usted con ellas? No me refiero a violar la privacidad de los contenidos, sino manteniendo el anonimato de los autores, pero qué preguntas cree usted que se podrían contestar para echar luz sobre el comportamiento humano que están escondidas en esos mensajes, fotos, blogs, etc.

Como sucede muchísimas veces en la ciencia, no sólo alcanza con tener los datos sino que es mucho más importante saber qué preguntas hacer, lo que es altamente no trivial. Por ejemplo:

¿Desde qué lugares (geográficos) se envían los mensajes?

¿En qué idiomas?

¿Usando qué plataformas? (iPhones, Androids, Blackberries.)

Por otro lado, si uno pudiera saber el lugar geográfico desde donde fueron tomadas las fotografías que cada persona “sube” a la red a través de programas como Picasa o Flikr:

¿Qué lugares son los más fotografiados?

¿Qué porcentaje está sacado por turistas y/o por residentes?

Una vez más, si uno tuviera estos datos, ¿qué hacer con ellos?

Que pase Fischer. ¿Quién es Fischer? Eric Fischer tiene 40 años, vive en Oakland (California) y desarrolló su interés por unir la creación de mapas con su pasión por la computación. Primero fue estudiante (y luego empleado) de la Universidad de Chicago. Después lo contrató Google, en donde trabajó hasta el año pasado y hoy funciona en forma independiente con su propia empresa. Pero, ¿por qué hablar de él?

Varias razones. Fischer consiguió que Twitter les diera acceso a tres mil millones de tuits (o tweets). Sí, leyó bien: ¡3 mil millones de tuits!(1) Es un número impresionante. ¿Qué hacer con ellos? En realidad, Twitter le entregó los datos pero no el contenido de los mensajes. Sin embargo, lo que sí le ofreció es acceso a:

a) El lugar geográfico desde el cual fue enviado cada mensaje.

b) El sistema operativo utilizado desde el que fue enviado (para simplificar: iOS que se usa en los iPhones, iPads o equivalentes productos de Apple, Androids o Blackberries).

c) El idioma utilizado en el mensaje.

Fischer desarrolló un programa en septiembre del 2011 que le permitió hacer un mapa coloreado con esos datos. Les puso un punto de color rojo a los mensajes enviados con un iPhone, un punto verde a los enviados con un Android y un punto de color púrpura a los enviados usando un Blackberry. Y luego hizo visibles los resultados,

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Los siete pecados capitales de la lectura: preguntas y respuestas

En el mes del libro, he notado, leyendo el Reader de WordPress, que varios blogueros responden en sus blogs a las siguientes preguntas. Pesonalmente, las tengo que pensar. Pero las dejo aquí para todos:

Lecturas10-clublibrosperdidos

Avaricia: ¿Cuál es tu libro más caro y el más barato?

Ira: ¿Con qué autor tienes una relación amor-odio?

Gula: ¿Qué libro te devoras una vez tras otra?

Pereza: ¿Qué libro no has leído por flojera?

Orgullo: ¿De qué libro hablas para sonar intelectual?

Lujuria: ¿Qué encuentras atractivo en los personajes femeninos o masculinos?

Envidia: ¿Qué libro te gustaría recibir cómo regalo?

La imagen: Club de los Libros Perdidos/Facebook /No figura el creador.
PD: Adoro meterme en las bibliotecas!

Las 20 Máximas de Paulo Freire

Setiembre 19, 1921. Natalicio del influyente educador brasileño.

Aprender es cosa de todos…

Paulo-freire“… 1. Es necesario desarrollar una pedagogía de la pregunta. Siempre estamos escuchando una pedagogía de la respuesta. Los profesores contestan a preguntas que los alumnos no han hecho.

2. Mi visión de la alfabetización va más allá del ba, be, bi, bo, bu. Porque implica una comprensión crítica de la realidad social, política y económica en la que está el alfabetizado.

3. Enseñar exige respeto a los saberes de los educandos.

4. Enseñar exige la corporización de las palabras por el ejemplo.

5. Enseñar exige respeto a la autonomía del ser del educando.

6. Enseñar exige seguridad, capacidad profesional y generosidad.

7. Enseñar exige saber escuchar.

8. Nadie es, si se prohíbe que otros sean.

9. La Pedagogía del oprimido, deja de ser del oprimido y pasa a ser la pedagogía de los hombres en proceso de permanente liberación.

10. No hay palabra verdadera que no sea unión inquebrantable entre acción y reflexión.

11. Decir la palabra verdadera es transformar al mundo.

12. Decir que los hombres son personas y como personas son libres y no hacer nada para lograr concretamente que esta afirmación sea objetiva, es una farsa.

13. El hombre es hombre, y el mundo es mundo. En la medida en que ambos se encuentran en una relación permanente, el hombre transformando al mundo sufre los efectos de su propia transformación.

14. El estudio no se mide por el número de páginas leídas en una noche, ni por la cantidad de libros leídos en un semestre. Estudiar no es un acto de consumir ideas, sino de crearlas y recrearlas.

15. Solo educadores autoritarios niegan la solidaridad entre el acto de educar y el acto de ser educados por los educandos.

16. Todos nosotros sabemos algo. Todos nosotros ignoramos algo. Por eso, aprendemos siempre.

17. La cultura no es atributo exclusivo de la burguesía. Los llamados «ignorantes» son hombres y mujeres cultos a los que se les ha negado el derecho de expresarse y por ello son sometidos a vivir en una «cultura del silencio».

18. Alfabetizarse no es aprender a repetir palabras, sino a decir su palabra.

19. Defendemos el proceso revolucionario como una acción cultural dialogada conjuntamente con el acceso al poder en el esfuerzo serio y profundo de concienciación.

20. La ciencia y la tecnología, en la sociedad revolucionaria, deben estar al servicio de la liberación permanente de la HUMANIZACIÓN del hombre.”

Leído en: Wikipedia-Paulo Freire