Posts Tagged ‘reflexiones’

Elecciones. Jean-Paul Sartre

noviembre 11, 2016

Sartre

“Si soy movilizado en una guerra, esta guerra es mi guerra; está en mi imagen y la merezco. La merezco primero porque siempre puedo eludirla por el suicidio o por la deserción; estas últimas posibilidades son las que siempre debemos tener presente cuando se trata de considerar una situación. Por no salir de ella, la he elegido.”  Jean-Paul Sartre, “El ser y la nada”. 

PD: Muchas, muchísimas veces, en el diario vivir y en temas menos drásticos que una guerra, una no tiene más remedio que reconocer que, al permanecer, al pertenecer, al tener, al ser… ha elegido… y prosigue haciéndolo… 

Los hombres no son islas. Thomas Merton

agosto 25, 2016

Releyendo del archivo/2010…

Thomasmerton“El hombre está dividido contra sí y contra Dios por su egoísmo que lo divide de sus hermanos.

Esta división no puede ser sanada por un amor que se coloca solitario en uno de los dos lados de la hendidura; el amor debe alcanzar ambos lados para poder juntarlos. No podemos amarnos a nosotros mismos si no amamos a los otros; y no podemos amar a otros si no nos amamos a nosotros mismos. Mas un amor egoísta de nosotros mismos nos vuelve incapaces de amar a otros. La dificultad de este mandamiento (“Amarás a tu prójimo como a ti mismo”) radica en la paradoja de que tendríamos que amarnos inegoístamente porque aun el amor a nosotros mismos es algo que debemos a otros.

Esta verdad nunca es clara mientras presumimos que cada uno de nosotros, individualmente considerado, es el centro del universo. No existimos sólo para nosotros, y únicamente cuando estamos plenamente convencidos de esta verdad comenzamos a amarnos adecuadamente y así también amamos a otros.

¿Qué quiere decir amarnos adecuadamente?

Lo primero, desear vivir, aceptar la vida como un inmenso don y un gran bien, no por lo que ella nos da, sino porque nos capacita para dar a otros. El mundo moderno empieza a descubrir cada vez más que la calidad y la vitalidad de la existencia del hombre dependen de su voluntad secreta de vivir.

Existe dentro de nosotros una fuerza oscura de destrucción, que alguien ha llamado el “instinto de la muerte“. Es algo terriblemente poderoso esta fuerza engendrada por el amor propio frustrado que lucha consigo mismo. Es la fuerza del amor de sí mismo que se ha vuelto aborrecimiento de sí mismo, y que, al adorarse, adora el monstruo en que se consuma.

Es, pues, de importancia suprema que consintamos en vivir para otros y no para nosotros mismos. Cuando hagamos esto, podremos enfrentarnos a nuestras limitaciones y aceptarlas.

Mientras nos adoremos en secreto, nuestras deficiencias seguirán torturándonos con una profanación ostensible. Pero si vivimos para otros, poco a poco descubriremos que nadie cree que somos “dioses”. Comprenderemos que somos humanos, iguales a cualquiera, que tenemos las mismas debilidades y deficiencias, y que estas limitaciones nuestras desempeñan el papel más importante en nuestras vidas, pues por ellas tenemos necesidad de otros y los otros nos necesitan. No todos somos débiles en los mismos puntos; y por eso nos complementamos y nos suplementamos mutuamente, cada uno rellenando el vacío del otro.

Sólo cuando nos vemos en nuestro contenido humano verdadero, como miembros de una raza que está planeada para ser un organismo y un “cuerpo“, empezamos a comprender la importancia positiva, tanto de los éxitos como de los fracasos y de los accidentes de nuestra vida. Mis éxitos no son míos: El camino para ellos fue preparado por otros. El fruto de mis trabajos no es mío: Porque yo estoy preparando el camino para las realizaciones de otros. Ni mis fracasos son míos: Pueden dimanar del fracaso de otros, mas también están compensados por las realizaciones de otros.

Por consiguiente, el significado de mi vida no debe buscarse solamente en la suma total de mis realizaciones. Unicamente puede verse en la integración total de mis éxitos y mis fracasos, junto con los éxitos y fracasos de mi generación, mi sociedad y mi época. Pueden verse, sobre todo, en mi integración dentro del misterio de Cristo.

Eso fue lo que el poeta John Donne comprendió durante una grave enfermedad, al oir que las campanas doblaban por otro. “La Iglesia es Católica, universal -dijo-; luego todos sus actos, todo lo que ella hace, pertenece a todos… ¿Quién no inclina el oído a la campana que en alguna ocasión tañe? Y, ¿quién puede suprimir de ese tañido la verdad de que un pedazo de uno mismo está saliendo de este mundo?”

Todo hombre es un pedazo de mí mismo, porque yo soy parte y miembro de la humanidad. Todo cristiano es parte de mi cuerpo, porque somos miembros de Cristo. Lo que hago, para ellos y con ellos y por ellos lo hago también. Lo que hacen, en mí y por mí y para mí lo hacen. Con todo, cada uno de nosotros permanece responsable de su participación en la vida de todo el cuerpo.

La caridad no puede ser lo que se pretende que sea, si yo no comprendo que mi vida representa mi participación en la vida de un organismo totalmente sobrenatural al que pertenezco.

Unicamente cuando esta verdad ocupa el primer sitio, encajan las otras doctrinas en su contexto adecuado.

La soledad, la humildad, la negación a uno mismo, la acción y la contemplación, los sacramentos, la vida monástica, la familia, la guerra y la paz: Nada de esto tiene sentido sino en relación con la realidad central que es el amor de Dios viviendo y actuando en aquellos a quienes Él ha incorporado en Su Cristo.

Nada, absolutamente nada tiene sentido, si no admitimos, con John Donne, que “los hombres no son islas, independientes entre sí; todo hombre es un pedazo del continente, una parte del todo”.”

Extracto de “Los hombres no son islas”, Thomas Merton.

Reflexión de Thomas Merton

agosto 9, 2016

Desde el archivo/2007… 

“Todos los hombres buscan paz primero de todo con ellos mismos. Esto es necesario, porque nosotros no encontramos descanso naturalmente ni siquiera en nuestro propio ser. Debemos aprender a estar en comunión con nosotros mismos antes de que podamos comunicarnos con otros hombres y con Dios.

Un hombre que no está en paz consigo mismo necesariamente proyecta su lucha interior en la sociedad de aquéllos con quien vive, y esparce un contagio del conflicto todo a su alrededor. Incluso cuando trata de hacer el bien a otros, sus esfuerzos son inútiles, ya que no sabe cómo hacer el bien a sí mismo.

En momentos de loco idealismo, puede estar decidido a hacer feliz a otra gente: y al hacerlo los apabullará con su propia infelicidad. Él busca encontrarse a sí mismo de alguna forma en el proceso de hacer felices a otros. Por lo tanto se arroja a la tarea. Como resultado, obtiene de este trabajo todo lo que puso en él: su propia confusión, su propia desintegración, su propia infelicidad.

De “Ningún Hombre es una Isla” de Thomas Merton  (Prades, Francia, 1915 – Bangkok, 1968, monje trapense, poeta y pensador norteamericano).

From No Man is an Island by Thomas Merton (Harcourt Brace Jovanovich, Publishers, New York, 1955) Page 120-21. (Del Boletín de la Merton Foundation)

Acerca de ‘regular’ los egoísmos…

abril 23, 2016

Desde el archivo 2006:

En este blog muchas veces compartimos textos acerca del problema del egoísmo. Aquí les dejo algunos fragmentos de un largo texto leído en el sitio de Revista Topía.

Oscar Sotolano, psicoanalista, hace una reflexión a partir de una charla que ha tenido con otro invitado en un cumpleaños. La conversación transitaba por la crisis económica argentina en los ’90 y aquellos días del ‘cacerolazo’ :

…-Si cuando vayan a reponer van a tener que pagar otro precio más caro, ¿por qué van a perder dinero? …-Yo trataría de no perder -aclaró. ¿Por qué me van a robar la plata del bolsillo?. -De garantizar la vida de la gente que necesita la insulina que se ocupe el Estado, no yo -fue lo último que dijo. …

La respuesta, creo que muy moderada, me salió del alma: justamente el estado debe ser fuerte y honesto para establecer controles rigurosos sobre unas cuantas cosas, entre otras, para ponerle límite a tu egoísmo. Esa debería ser una función del Estado, controlar el egoísmo de particulares y empresas -reafirmé. …

Este argentino medio, con su convencida reivindicación del egoísmo me hizo transformarme en un discípulo involuntario de Hobbes ( El Estado está para poner coto al egoísmo de los seres humanos) y recordar la archirepetida por nosotros tesis de Freud acerca de la función de la cultura para atenuar ( en vano ) la dimensión mortífera de la pulsión. Pero lo cierto es que lo que mi interlocutor proponía no era la ley de la selva, sino la ley del mercado, que es parecida pero por completo diferente en tanto es profundamente cultural.

…nunca como hoy se ha hecho tan necesario, al menos para mí, tratar de buscar respuestas a la antigua pregunta: ¿cómo regular los múltiples egoísmos en una sociedad más justa para todos?

…regular hoy por hoy la heterogeneidad de egoísmos requiere también enfatizar que en el presente no sólo hay millones de egoísmos individuales, sino fundamentalmente una cultura del egoísmo y una forma de organización de las relaciones económicas y sociales que ha hecho del egoísmo La cultura.

…No hay conflicto entre pulsión y cultura, sino en el interior de la cultura entre distintas alternativas de ella misma…

Todos individuos que puestos a asociar en el diván del psicoanalista o enfrentados a alguna situación cotidiana extrema no tardarían en mostrar su egoísmo, pero que en un momento histórico particular en el que confluyen fuerzas disímiles y contradictorias, pueden adquirir una generosidad desconocida y tornarse vehículo de una cultura distinta. …”

Pueden leer el artículo completo en Revista Topía

Testamento de un perro. Eugene O’Neil

junio 2, 2015

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Junio 2, día nacional del perro (Argentina).* Del archivo 2006 traemos estas emotivas palabras que O´Neil le supuso a su perro: 

“Yo, Siherden Emblem O’Neil (a quien mi familia y amigos llaman Blemie), a consecuencia de mi edad y de las enfermedades que me agobian, transmito a la mente de mi amo lo que deberá ser mi última voluntad y testamento.

En el aspecto material, tengo poco que dar, los perros somos más sabios que los hombres, y no conferimos gran valor a los objetos, los perros no desperdiciamos la vida acumulando propiedades, ni sufrimos de insomnio preocupándonos por cómo conservar lo que tenemos, y adquirir lo que deseamos. No tengo nada valioso que dar, excepto mi amor y mi fe, y eso lo lego a quienes me amaron.

Pido a mis amos, que me recuerden siempre, pero que no lamenten mi partida, durante demasiado tiempo, durante toda mi vida procuré ser un consuelo en los tiempos difíciles, y un motivo adicional de alegría, me resulta amargo pensar que mi muerte pueda causarles dolor.

Ahora que estoy ciego, cojo, sordo y hasta mi olfato me falla, siento que la vida me castiga por quedarme aquí más tiempo del conveniente, debo despedirme antes que me convierta en una carga para mí mismo, y para todos los que me aman, será una pena dejarlos, pero los perros no tenemos miedo a la muerte, la aceptamos como parte de la vida ¿Quién puede saber que hay después de la vida?

Junto con todos mis compañeros dálmatas que son mahometanos devotos, me gustaría saber que hay un Paraíso en el que siempre es uno joven, donde todo el día juega uno con hermosas perras llenas de manchas; donde cada hora feliz es hora de comer, un lugar donde todas las noches hay un millón de chimeneas encendidas, y ante las cuales puede uno enroscarse, parpadear, soñar y recordar los viejos tiempos pasados en la Tierra, y el amor de nuestros amos.

Pero temo que es demasiado pedir, hasta para un perro como yo. Pero al menos estoy seguro de la paz. Quiero hacer una última petición. He escuchado decir a mi ama: “cuando muera Blemie no volveremos a tener otro perro”. Por lo que me ha querido yo le pido que tenga otro, no volver a tenerlo, sería un tributo muy pobre a mi memoria.

Me gustaría sentir que habiéndome tenido ya no podrá vivir sin un perro. A él le dejo mi collar, mi correa, mi suéter y mi gabardina, y una última palabra de despedida, siempre que pasen por mi tumba piensen con felicidad: Aquí yace aquel que nos amó.”

Colaboración: Elsa Castañeda. Este artículo es Copyright ©ProyectoMascota.com. Todos los derechos reservados.

Leído en: ProyectoMascota

* Este hecho viene motivado por el comportamiento de Chonino pastor alemán y perro policía que emprendió el camino de la muerte en compañía de su guía. Su historia la podrán leer en varios sitios, entre ellos: http://losperrosprimero.wordpress.com/dia-nacional-del-perro/

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