Archive for the ‘Sigmund Freud’ Category

De duelo. Hola todos! Si notan que no estoy muy activa circulando por la comunidad-wordpress…

agosto 17, 2019

sólo contarles que ya volveré y nos seguiremos viendo en el Reader. Pero se me ha muerto alguien a quien yo quise mucho muchísimo y fueron tantísimos años… que ahora ando sintiéndome un poco como lo que cuenta el texto de más abajo, aunque el vínculo fue otro, pero me trae esa añoranza… Igualmente, el blog parece activo pues van saliendo algunos posts que había dejado en la Schedule… Saludos! Nos leemos! Norma Luz – la bloguera de aquí. 

El duelo por la muerte del padre – Jamil Abuchaen

(del archivo/AcuarelaDePalabras/año2006)

“Primero, me llorarán;
luego, me pensarán.
Después, me olvidarán.”

(de Nemer Ibn Barud – Monosílabos)

“… Por ahora me resulta tan difícil escribirte, que hasta he dilatado varias veces el momento de agradecerte de todo corazón las conmovedoras palabras que me has dirigido en tu carta. A través de alguna de esas rutas que corren tras la conciencia oficial, la muerte del viejo me ha afectado profundamente. Yo lo estimaba mucho y lo comprendía perfectamente; influyó a menudo en mi vida, con esa peculiar mezcla suya de profunda sabiduría y fantástica ligereza de ánimo. Cuando murió, hacía mucho que su vida había concluido, pero ante su muerte todo el pasado volvió a despertarse en mi intimidad. Ahora tengo la sensación de estar totalmente desarraigado.”

Lo que es llamativo es el uso de las palabras desarraigado y, desamparado.

La palabra desamparo implica los siguientes sinónimos: solo, indefenso abandonado, huérfano desvalido, desabrigado, descuidado; perdido, extraviado, inerme, etcétera.

No importa mucho examinar con detenimiento o mayor profundidad la preferencia de los traductores por una u otra palabra. Lo que deseo es hacer hincapié en el sentimiento que Freud expresa por la muerte de su padre: se sentía hondamente comprometido y no sólo con su presente sino y fundamentalmente con su pasado. Lo que llama la atención es la vivencia de orfandad que tanto una como otra de cualquiera de las dos palabras utilizadas en la traducción transmiten. …

El papel del padre

Examinemos el problema desde una perspectiva más general. Lo primero que llama la atención es que el duelo por la muerte del padre ha sido, en la literatura psicoanalítica, homologado con el de la muerte de la madre. Esto es tan así que cuando se estudia el fenómeno del duelo ningún autor hace la distinción de la estructura, dinámica y consecuencias entre uno y otro tipo.

Hay algunas pocas referencias de los efectos dañinos que la desaparición del padre o de la madre pueden llegar a provocar en el individuo si este es un hombre o una mujer.

Habitualmente se ha hecho hincapié en el duelo por la muerte de la madre y en algunas escuelas psicoanalíticas (como la kleiniana), las consecuencias de este duelo pueden referirse no sólo a la totalidad de la madre como persona sino a aspectos parciales de ésta. Es sumamente frecuente que se hable del duelo por el pecho de la madre durante el período de destete, del duelo del vientre materno durante y después del parto, etcétera.

El papel del padre no ha merecido una atención especial y para algunos analistas lo que marca las características fundamentales de una personalidad adulta son los duelos que ha sufrido por la pérdida de la figura materna o aspectos parciales de ésta.

En mi trabajo clínico como psicoanalista, hace más de treinta y cinco años, he observado un fenómeno que cuando lo vi por primera vez me causó suma extrañeza.

Este hecho clínico consiste en haber encontrado -reiteradamente que la muerte del padre, acaecida en cualquier edad, pero principalmente en las etapas tempranas del desarrollo y en la adolescencia, reviste particularidades inconfundibles y cuya repercusión en la vida del doliente, tanto para el hombre como para la mujer, son asombrosamente idénticas o muy semejantes en su dinámica.

Este hecho clínico me llamó la atención porque lo esperable era que la hija sufriera consecuencias distintas de aquellas referidas al varón. De acuerdo con mi experiencia clínica, los acontecimientos psicológicos, tanto en el hombre como en la mujer, obedecen a una misma dinámica anímica.

Me siento con derecho, a raíz de la observación de mis psicoanalizadas, a sostener que la muerte del padre -manifiesta o latentemente constituye el acontecimiento más fundamental que puede ocurrir en la vida de una persona, sea ésta del sexo masculino o del femenino.

Si volvemos a examinar la carta de Freud a Fliess, del 2 de noviembre de 1896, nos encontramos con una estremecedora confesión para un hombre que en la oportunidad, tenía apenas cuarenta años: … pero su muerte real ha hecho revivir en mi todos mis sentimientos más tempranos. Ahora me siento completamente desarraigado (o desamparado)”.

La genialidad de Freud le permitió recortar lo que yo considero el aspecto más esencial del duelo por la muerte del padre: el desamparo o desarraigo. Este desamparo atañe tanto a la mujer cuanto al hombre y se manifiesta con igual intensidad en cualquiera de los dos. …”

De: “El duelo por la muerte del padre.” – Dr. Jamil Abuchaen, psicoanalista y profesor.

PD: A los que les interese el tema, pueden leer el texto completo (con las etapas de un duelo) en:
El duelo por la muerte del padre

Tarjeta con frase: Tu inconsciente

mayo 10, 2019

…quiere hacerlo. Así que recuerda: él tendrá la razón a la larga.”

¿Freud, habrá dicho esto? O parecido, tal vez..?

Vía: Velos de Faltas… (Image may be subject to copyright).

Importancia histórica de Freud (en un texto de Fromm)

mayo 5, 2015

El “padre del Psicoanálisis” nació el 6 de mayo de 1856. Lecturas…

Freud“… Yo creo que lo que dio a Freud su importancia histórica fue el descubrimiento de los procesos inconscientes, no filosófica ni especulativa sino empíricamente, como lo demostró en algunas de sus historias de casos y sobre todo en su obra fundamental, LA INTERPRETACIÓN DE LOS SUEÑOS (1900).

Si puede demostrarse, por ejemplo, que un hombre concienzudo y conscientemente pacífico tiene potentes impulsos de matar, es una cuestión secundaria el que uno explique esos impulsos como derivados de su odio “edípico” contra el padre, como una manifestación del instinto de muerte, como consecuencia de su narcisismo herido, o por otras razones.

La revolución de Freud fue hacernos reconocer los aspectos inconscientes de la mente humana y la energía que emplea en reprimir la conciencia de deseos indeseables. Hizo ver que los buenos deseos no significan nada si encubren intenciones inconscientes; desenmascaró la deshonestidad “honesta” demostrando que no basta haber tenido conscientemente una “buena intención”.

Fue el primer hombre de ciencia que exploró las profundidades, los abismos del hombre, y a eso se debe que sus ideas impresionaran tanto a los escritores y artistas de una época en que la mayoría de los psiquiatras todavía se negaban a tomar en serio sus teorías.

ErichfrommPero Freud fue aún más allá. No sólo señaló que en el hombre operan fuerzas de que no tiene conciencia y que las racionalizaciones le protegen de ese conocimiento; también explicó que esas fuerzas inconscientes estaban integradas en un sistema al que dio el nombre de “carácter” con un sentido nuevo y dinámico…

La gran conquista de Freud no es sólo haber descubierto los rasgos de carácter subyacentes en el comportamiento sino además haber ideado los medios para estudiarlos, como la interpretación de los sueños, la asociación libre y los lapsus linguae. …”

Leído en: Anatomía de la destructividad humana, Cap. 4: El modo psicoanalítico de comprender la agresión, por Erich Fromm.

Antes: Post celebratorio para don Sigmund

Un pensamiento en movimiento

abril 15, 2015

Hace tiempo, leía yo Budismo Zen y Psicoanálisis (Suzuki-Fromm), y este fragmento me lo recordó:

“El maestro interrumpe el silencio con cualquier cosa, un sarcasmo, una patada.

Así procede, en la técnica zen, el maestro budista en la búsqueda del sentido. A los alumnos les toca buscar la respuesta a sus propias preguntas. El maestro no enseña ex cathedra una ciencia ya constituida, da la respuesta cuando los alumnos están a punto de encontrarla.

Esta enseñanza es un rechazo de todo sistema. Descubre un pensamiento en movimiento: que, sin embargo, se presta al sistema, ya que necesariamente presenta una faz dogmática.

El pensamiento de Freud está abierto a revisión. Reducirlo a palabras gastadas es un error. Cada noción posee en él vida propia. Esto precisamente es lo que se llama dialéctica.”

Jacques Lacan. Seminario 1 – Los escritos técnicos de Freud – Apertura / 18 de Noviembre de 1953.
Leído en: Causa Freudiana/Facebook.

Carta de amor de Sigmund Freud a Martha Bernays

febrero 13, 2015

Día de los enamorados.

De su epistolario…

“¡Oh mi querida Marty, qué pobres somos! Imagina que anunciásemos al mundo nuestro proyecto de compartir la existencia y que el mundo nos preguntara: cuál es vuestra dote? Nada, aparte de nuestro mutuo amor. ¿Nada más?

EpistolariofreudSe me ocurre que necesitaríamos dos o tres pequeñas habitaciones para vivir, en las que pudiésemos comer y recibir a un huésped, y una estufa donde el fuego para nuestras comidas nunca se extinguiese. ¡Y la cantidad de cosas que caben en una habitación! Mesas y sillas, camas y espejos, un reloj para recordar a la feliz pareja el trascurso del tiempo, un sillón en el que soñar felizmente despierto durante media hora, alfombras para ayudar al ama de casa a mantener limpios los suelos, ropa blanca atada con bellos lazos en el armario y vestidos a la última moda, y sombreros con flores artificiales, cuadros en la pared, vasos de diario y otros para el vino, y para las fechas señaladas, platos y fuentes, una pequeña alacena por si nos viéramos súbitamente atacados por el hambre o por una visita, y un enorme manojo de llaves con ruido tintineante. Y habrá muchas cosas de las que podremos disfrutar, como los libros, y la mesa donde tú coserás, y la hogareña lámpara.

Y todo debe ser mantenido en buen orden, pues en caso contrario el ama de casa, que ha dividido su corazón en pequeños pedazos, uno por cada mueble, comenzará a salirse de sus casillas. Y tal objeto atestiguará el serio trabajo sobre el que se basa la unidad del hogar, y tal otro dará testimonio del placer que nos depara la belleza, o evocará a los amigos queridos que a uno le gusta recordar, o a las ciudades que uno ha visitado, o a las horas que uno rememora con placer.

Y todo este pequeño mundo de felicidad, de amigos intangibles y de concreciones de los más elevados valores humanos, pertenece todavía al futuro. Ni siquiera se han puesto los cimientos de la casa y no existen hoy sino dos pobres criaturas humanas que se quieren con delirio.

¿Hemos de permitir que nuestros anhelos se centren en cosas tan pequeñas? Sí, sin duda alguna, mientras no llame a nuestra puerta silenciosa ningún acontecimiento que rebase nuestra volición.

Y por supuesto, tendremos que seguirnos diciendo el uno al otro todos los días que aún nos amamos. Cuando dos seres humanos que se quieren no encuentran ni los medios ni el tiempo preciso para decírselo respectivamente, es una tragedia…”

De: Freud/Obras Completas/Epistolario.
Leído en: Causa Freudiana/Facebook.

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